Sueños lúcidos
Todo empezó hace unos cuantos años. No ha sido cosa de unos días, sino de una larga y sutil transición. El caso es que tenía una pesadilla que se repetía siempre igual, y que me hacía despertarme con el corazón acelerado y confuso a menudo.
Me despertaba en mitad de la noche, con el cuarto a oscuras. Estaba tumbado en la cama, nervioso. Intentaba encender la luz, pero al presionar el interruptor (lo tengo al alcance de la mano) no pasaba nada. Entonces todo empezaba. Notaba algo al pie de mi cama, mirándome. Intentaba gritar, pero sólo conseguía boquear sin producir sonido alguno, y empezaba a notar un cosquilleo por todo el cuerpo. No podía mover ningún músculo, ni mirar hacia lo que me acechaba. Aterrorizado y paralizado, lo único que podía hacer era suplicar mentalmente que no me hiciera nada.
Normalmente después de un rato suplicando volvía a abrir los ojos y me encontraba tumbado en la cama a oscuras, nervioso. Le daba al interruptor y la luz se encendía.
Suelo tener sueños bastante realistas, y este destacaba entre todos. Las primeras veces pensaba que incluso era real, y más de una noche me he acostado asustado. Era un sueño demasiado largo y realista, demasiado desagradable. El agobio en estado puro.
Durante mucho tiempo el sueño fue repitiéndose una o dos veces a la semana. Intercalado con otros sueños fue estropeándome más de una noche. Después desapareció. Disfruté de una larga época de surrealismo onírico hasta que volvió a aparecer. Pero esta vez reapareció con fuerza, jugando con mi cordura más aún.
El sueño era el mismo. La luz no se encendía, y yo suplicaba por mi vida en mi cama. Lo malo es que ahora cuando conseguía despertar asustado todo se repetía. Volvía a despertar en mi cama y la luz seguía sin encenderse. Así podía pasarme lo que para mí eran eternidades. Recuerdo una noche en la que se repitió entre 10 y 15 veces. Ahora que he visto Origen me hace incluso gracia: despertaba de un sueño y seguía soñando. Lo malo es que eran pesadillas, una pesadilla dentro de otra. La muñeca rusa de las pesadillas.
Lo bueno es que a esas alturas ya me daba igual. Ya sabía perfectamente que era un sueño, así que no me importaba. Lo malo es que era un sueño tan realista, en el que podía pensar tan claramente, que la sensación de agobio y de no poder salir de las repeticiones era horrible.
Y aquí fue cuando llegó el verdadero cambio, años después. Ya no lo soñaba una vez por semana, sino quizá una vez por mes. Una noche volví a despertar en mi cama, y la luz no se encendía. Algo me miraba, y no podía moverme. Pero esa noche era diferente: ahora no suplicaba por mi vida, ahora estaba cabreado. Y entonces intenté levantarme con más ganas que nunca. Era como si tuviese un enorme peso en el pecho, como si todas mis extremidades estuviesen dormidas. Pero al final lo conseguí, me puse en pie, y encaré a lo desconocido que me acechaba. Lo recuerdo como una sombra, brillante en cierto modo, a los pies de mi cama permanecía inmutable. Y lo hice, lo agarré fuertemente por el cuello y lo estrangulé. Puedo recordarlo poéticamente, el levantarme y encarar mis miedos. Si en aquél entonces me hubiese leído La hierba roja me habría comparado en aquello con Lazuli, pero aún no había conocido tan maravilloso libro.
El sueño seguía repitiéndose, pero ahora yo tenía el control. Siempre me levantaba con gran esfuerzo, y acababa con mi miedo. Un día dejé de despertarme después de estrangular a lo desconocido, y empecé a vagar por mi cuarto, cada vez más consciente de que soñaba.
A día de hoy ya nada me acecha, ahora despierto en mi cama tranquilo. Ni siquiera me molesto en encender la luz, ya sé que estoy soñando. En cierto modo es raro, es como si me levantase y siguiese acostado a la vez, como verme a mí mismo. Me levanto y salgo a mi balcón, sin abrir la ventana, una barrera física sin importancia cuando sueñas. Ahora soy plenamente consciente de que nada es real, de que soy libre de manipular la realidad a mi antojo. Ya había tenido sueños lúcidos antes de este, pero como algo raro y esporádico. Ahora se suelen repetir con frecuencia, y tengo que reconocer que es una experiencia increíble. Intento no excitarme demasiado (emocionalmente), porque es como si sólo una fina película viscosa me separase de estar despierto, y si no tengo cuidado es fácil romperla y echar la oportunidad a perder.
De pie, ante lo desconocido, ahora puedo sonreír. Ya no me hago preguntas, ya no me importa. Ahora sólo aprovecho la oportunidad cada vez que se me presenta… y sueño.
Y ahora gracias a internet puedo conocer el tema más a fondo, y leer las experiencias de otras personas.
http://es.wikipedia.org/wiki/Sueño_lúcido
http://www.suenoslucidos.com/
genial
oie alex muy intersante tu posteo,sabes ke yo iwal tengo sueños lucidos, por lo menos comence a escribirlos (todos los sueños)desde el 2006 + o – ;y he tenido grandes avances dentro de los mismos,por ej: antes ,las primeras veces o primeros sueños lucidos uno trata de hacer como cosas muy fantasticas ,le gusta volar (algo tipico si de una manera subconciente se trata de buscar la libertad y el gozo),dar saltos gigantes,tocar y estar con xicas de la tele ke seyo,prenderle fuego a las cosas,superpoders,etc,despues de un tiempo comence a hacer cosas mas banales por asi decirlo como estar de una manera mas meditativa y solo dediacarme a contemplar el entorno y ver como los personajes del sueño se desenvuelven dentro del mismo(siendo y sabiendo ke obviamente es mi mente la ke los crea),sabes me gustaria mucho poder compartir nuestras experiencias oniricas y conversar de este maravilloso mundo de los sueños el cual no tiene explicacion en palabras y estas no sirven para expresar tan gratificante, sanadora y espiritual mediacion con el ser interno,el yo y el cosmos,ojala ke me contestis ,,,po..cualkier cosa compadre este es mi correo (hendrix-page10@hotmail.com).vale compañero .ke este bien y sigamos soñando.paz
Me parece genial que te haya gustado y quieras hablar del tema. Te agrego y hablamos de ello un día de estos.
Hola, gracias por contar tu experiencia. A mí me pasa desde hace muchos años, desde que era adolescente… el cuento es largo, pero ahora me está sucediendo otra vez, pero así como a ti. En el sueño me levanto de mi cama y al rato me doy cuenta de que estoy soñando, lo cual se convierte en una pesadilla, porque la muchas veces me doy cuenta de ello, es porque me veo acostada, o porque no puedo hablar, ni moverme como si algo muy fuerte me lo impidiera. Eso me hace sentir muchísimo miedo y todo lo que deseo es despertar, para luego “despertar”y volverme a dar cuenta de que nuevamente es un sueño.
Tengo pocos días leyendo sobre esto de los sueños lúcidos y esta mañana, mientras tomaba la siesta como mi bebita, volví a tener el mismo sueño, sólo que esta vez podía sentir a mi bebita y olerla, pero me dí cuenta que se trataba de un sueño porque de pronto apareció otra bebita idéntica a ella, ello me causo ternura y hasta risa. Acariciaba su cabeza, pero de momento me volví a asustar hasta que desperté… Es la primera vez que en estos sueños pasa algo bueno o bonito… vamos a ver que sigue pasando. Espero poder superarlo y no tener más sueños lúcidos. Sé que hay personas que los convierten en toda una aventura, pero a mí en particular me dan miedo. Saludos